El proyecto FRUTALGA, financiado por la Agència Valenciana de la Innovació en el que ha participado IDiBE, ha demostrado el potencial de transformar residuos de frutas en bioproductos innovadores y sostenibles mediante el uso de microalgas y tecnologías avanzadas. En la iniciativa participan también AINIA, AVA-ASAJA, SITRA y Prospera Biotech.

El proyecto ha desarrollado un modelo integral de economía circular que permite valorizar subproductos de la industria frutícola para generar energía renovable, biomasa microalgal y extractos naturales con aplicaciones industriales. Entre los resultados destaca la producción de biogás mediante digestión anaerobia, capaz de generar alrededor de 28 m³ de metano por tonelada de residuo tratado, contribuyendo a mejorar la sostenibilidad energética del proceso.

Además, se han desarrollado cultivos mixtos de microalgas y bacterias empleando jugos de frutas como sustrato. Los ensayos se realizaron a distintas escalas, desde laboratorio hasta piloto y preindustrial, incluyendo pruebas en reactores tipo raceway instalados en la finca experimental de AVA-ASAJA. Estos trabajos han permitido producir decenas de kilos de biomasa microalgal seca, evaluada posteriormente para diferentes aplicaciones, entre ellas su posible uso como ingrediente en alimentación animal.

Dentro del consorcio, el papel de IDiBE (UMH) ha sido clave en la identificación y caracterización de compuestos bioactivos presentes tanto en subproductos de fruta como en biomasa microalgal. Los análisis realizados han permitido detectar extractos con actividad antioxidante, despigmentante y cicatrizante, así como compuestos con capacidad potencial de modular la proteína TRPA1, implicada en los mecanismos de sensibilidad cutánea y confort de la piel.

Para la obtención de estos compuestos se han desarrollado procesos de extracción sostenibles basados en CO₂ supercrítico, que permiten aislar moléculas de interés a partir de hueso de aguacate, hueso de dátil y microalgas. A partir de los extractos seleccionados y tras la evaluación de su seguridad y actividad biológica, se ha formulado un producto cosmético de alta gama orientado al cuidado de piel madura y sensible con tendencia a la hiperpigmentación y al fotoenvejecimiento.

Los resultados del proyecto FRUTALGA consolidan un modelo tecnológico capaz de transformar residuos frutícolas en nuevos ingredientes de valor añadido y energía renovable, contribuyendo a reducir residuos y a impulsar soluciones más sostenibles para sectores como la cosmética, la alimentación animal y la biotecnología industrial.